
Tras dudar mucho, al fin tengo mi blog.
No tener uno -entre ciertos círculos- es tan extraño como no tener un teléfono celular... lo miran a uno como el que es diferente. Pero esto no es una concesión ni mucho menos. La idea es compartir opiniones e información que difícilmente te sentarías a escribir en un libro o en un artículo (que al fin y al cabo no eres ni siquiera un "autor" en ciernes) y recibir de los otros lo más importante: su visión.
En esa búsqueda de la opinión ajena lo primero que me surje en la mente es la aspiración que siempre he tenido de conocer toda la música del mundo: desde el joropo hasta el tango, de una partita bachiana a Stadium Arcadium de los RHCP.
Ello es imposible y por eso me conformo con bajar de la red cuanta cosa me luzca interesante al oido y al ojo, lo cual lo vuelve a uno más y más voraz: quiero tener las canciones de la radio, los discos que están en las casi extintas discotiendas, las bandas sonoras de las películas, la música de los que tocan en la calle, las partituras que recién se descubren.
En esa búsqueda, la gente me ha dicho casi de todo: desde los que creen (yo entre ellos) que la vida tiene banda sonora, pasando por aquellos para quienes la música es algo que los molesta, hasta quienes en conjunción social con la música terminan formando una cultura, con todas sus implicaciones (baste para ello detenerse en el reggaeton, que es más que música una actitud, un lenguaje y hasta un modus vivendi).
Les dejo un link al disco que actualmente me acompaña en mi trabajo y en las horas de juego de mahjong. Un trabajo de fusión de instrumentos académicos con música indie y rock alternativo del cual es interesante hasta el nombre del grupo: Margot and The Nuclear So and So's.
http://www.amazon.com/Dust-Retreat-Margot-Nuclear-Sos/dp/B000E6TZLK/sr=1-1/qid=1164731178/ref=sr_1_1/002-8286355-0310425?ie=UTF8&s=music
No tener uno -entre ciertos círculos- es tan extraño como no tener un teléfono celular... lo miran a uno como el que es diferente. Pero esto no es una concesión ni mucho menos. La idea es compartir opiniones e información que difícilmente te sentarías a escribir en un libro o en un artículo (que al fin y al cabo no eres ni siquiera un "autor" en ciernes) y recibir de los otros lo más importante: su visión.
En esa búsqueda de la opinión ajena lo primero que me surje en la mente es la aspiración que siempre he tenido de conocer toda la música del mundo: desde el joropo hasta el tango, de una partita bachiana a Stadium Arcadium de los RHCP.
Ello es imposible y por eso me conformo con bajar de la red cuanta cosa me luzca interesante al oido y al ojo, lo cual lo vuelve a uno más y más voraz: quiero tener las canciones de la radio, los discos que están en las casi extintas discotiendas, las bandas sonoras de las películas, la música de los que tocan en la calle, las partituras que recién se descubren.
En esa búsqueda, la gente me ha dicho casi de todo: desde los que creen (yo entre ellos) que la vida tiene banda sonora, pasando por aquellos para quienes la música es algo que los molesta, hasta quienes en conjunción social con la música terminan formando una cultura, con todas sus implicaciones (baste para ello detenerse en el reggaeton, que es más que música una actitud, un lenguaje y hasta un modus vivendi).
Les dejo un link al disco que actualmente me acompaña en mi trabajo y en las horas de juego de mahjong. Un trabajo de fusión de instrumentos académicos con música indie y rock alternativo del cual es interesante hasta el nombre del grupo: Margot and The Nuclear So and So's.
http://www.amazon.com/Dust-Retreat-Margot-Nuclear-Sos/dp/B000E6TZLK/sr=1-1/qid=1164731178/ref=sr_1_1/002-8286355-0310425?ie=UTF8&s=music